Devocional

Limpiarse para recibir la Palabra

Por esto, despójense de toda inmundicia y de la maldad que tanto abunda, para que puedan recibir con humildad la palabra sembrada en ustedes, la cual tiene poder para salvarles la vida.

Santiago 1:21

Esta mañana me puse a pensar en la importancia de la preparación para recibir el mensaje de Dios. Y llegue a la conclusión de muchas veces me preparo mucho más para estar con algún hermano de la iglesia o amigo para estudiar la Biblia que para recibir el mensaje de Dios. Claro que si lo hago al momento de prepararme para un sermón, o para una clase. Pero para recibir la Palabra en mi devocional por ejemplo… No lo hago generalmente. Espero que usted si lo haga, y se prepare para recibir la Palabra de Dios, y si no lo hace. Por favor considere lo que voy a compartir.

Primero, Santiago nos llama la atención en cuanto a la importancia de la preparación. «despójense de toda inmundicia y de la maldad que tanto abunda...» El sentido bíblico que se nos entrega de la palabra despojarse, se refiere a: «detener un estado ⇔ quitarse v. — detenerse a sí mismo el estar en un estado o condición; concebido como desvestirse de una prenda.» Thompson, J. (2016). En resumidas cuentas se refiere a quitarse algo, en este caso la inmundicia y la maldad que tanto abunda. La inmundicia se refiere a algo moralmente inaceptado. Algo moralmente sucio.
La palabra de Dios para todos le da este sentido a la escritura «dejen toda esa mala conducta y todo el mal que tanto los rodean…» En mi opinión capta lo que Santiago está queriendo transmitir. Antes de recibir la Palabra, debemos sacar de nosotros todo lo que nos influencia de mala forma, lo que nos ensucia la mente e incluso lo que os distrae del mensaje puro de la Palabra.

Muchas veces no consideramos el valor de la Palabra de Dios. O simplemente no pensamos en que debemos prepararnos para recibir el mensaje de Dios a nuestras vidas.
Recuerdo un pasaje del Antiguo Testamento, en que Dios le dice a Moisés que el pueblo debía purificarse para poder estar en su presencia y recibir su mensaje. (Éxodo 19:9-25). Incluso antes de este evento, cuando Moisés fue llamado por Dios desde la zarza ardiente Éxodo 3:1-4, Dios le dice a Moisés: «No te acerques más —le dijo Dios—. Quítate las sandalias, porque estás pisando tierra santa.». Moisés se cubrió el rostro y tuvo miedo. El respeto de Moisés, de los israelitas y de muchos otros más, nos muestra la importancia de prepararnos para recibir el mensaje de Dios.

Santiago instruye en su carta que debemos «despojarnos de toda inmundicia y de la maldad que tanto abunda.»

Segundo. Pero ¿por qué?, porque no hacerlo implica no recibir la bendición que trae el mensaje.
Santiago nos dice que debemos hacer esto, para recibir con humildad la palabra sembrada en nosotros.
Creo que todo lo que debemos quitarnos afecta nuestra actitud para recibir la Palabra. Esta inmundicia, la maldad y todo lo moralmente impuro, afecta nuestra actitud al recibir el mensaje. Puede incluso impedir que la Palabra actúe de la manera adecuada.
Tercero. Debemos recordar que esta Palabra tiene poder para salvarnos la vida.
¿Despreciaría la oportunidad de escuchar la clave para salvarse?

Si no podemos estar preparados para recibir este mensaje, no podemos estar listos para experimentar la salvación. La maldad impide que recibamos el mensaje de manera correcta.

Si a usted le preocupa realmente recibir el mensaje de manera clara y oportuna. Pero además le preocupa que este mensaje tenga poder en su vida. Entonces deberá empezar a prepararse y a limpiarse para escuchar lo que Dios quiere decirle.

Bendiciones!

Thompson, J. (2016). Léxico de sentidos bíblicos: Documentación de la base de datos. Bellingham, WA: Faithlife.

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