Devocional

¡SOY TIBIO Y ME ENCANTA!

Probablemente esta es una declaración que las personas y especialmente los cristianos nunca nos atreveríamos a decir. Sin embargo, nuestros hechos pueden decirlo más fuerte que nuestras palabras. Cuando un “cristiano” es tibio ha abandonado su primer amor (Apocalipsis 2:4-5), y ha empezado a amarse más a él mismo y a lo que le gusta hacer, (contrario a lo que Jesús nos pide en Lucas 9:23) que a Dios y lo que a él le gusta que hagamos.

Creo que todos pasamos por algunos momentos en que la tibieza empieza a someternos, sin embargo, todos también tenemos la oportunidad de abandonarla y volver a nuestro compromiso original. Recuerda como eras al principio nos dice la escritura de Apocalipsis, y vuelve a practicar lo que hacías.

¿Pero por qué algunos cristianos no quieren regresar a su primer amor?

Creo que la respuesta es simple: “porque nunca amaron realmente a Dios.” Siempre se amaron a ellos mismos, solo que durante algo de tiempo hubo la emoción de la luna de miel y fue interesante, pero con el paso del tiempo, el compromiso con su propia vida fue mayor que el compromiso con Dios. (Mateo 13:20-21)

Tristemente creo que algunos de los que hemos declarado fidelidad y amor a nuestro Dios, no iremos al cielo después de todo. (Lucas 9:62)

Por esta razón es importante recordar y volver a poner en práctica lo que hacíamos al principio. Para que con el tiempo se transforme en un hábito y así mismo nuestro estilo de vida.

¿Te gusta ser tibio…?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *