Estudio Bíblico

Dichosos los perseguidos notas para la II parte

christianity, persecution, line art-5240319.jpg

Jesús nos dice:

Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos les pertenece. 11 »Dichosos serán ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias. 12 Alégrense y llénense de júbilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo. Así también persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes. (Mateo 5:10-12)

Parece ser que los versículos 11 y 12 de este pasaje reflejan dos cosas. 1) La explicación de lo que implica la bienaventuranza. 2) La aplicación de esta.

Jesús ha concluido su mensaje sobre el carácter del cristiano. En pocas palabras podríamos decir que un cristiano es lo que dicen las bienaventuranzas y el resultado de ser de esta manera, trae la persecución. Pero con su cierre, también ha definido el alcance del compromiso que exige a sus discípulos. El compromiso con Jesús trae alegría debido a que hacemos lo correcto delante de Dios, pero sufrimiento a causa de hacer lo correcto en un mundo que no desea que esto se haga. (Juan 3:19-20).

Por otro lado, el pasaje no nos habla de la justicia de Dios sobre los hombres, sino que de vivir por una causa justa. Esta causa justa es la causa de Cristo, “cuando por mi causa”. Los discípulos sufrirían persecución y sufriremos de esta, por mantenernos firmes en un camino que es diferente a los demás. Un camino de justicia. Un estilo de vida diferente. Los justos son más perseguidos por ser personas diferentes que por ser buenas personas. Cuando dejamos de parecernos al resto del mundo, perdemos nuestra distinción y empezamos a ser chocantes. O como lo menciona Bonhoeffer: “aquellos que renuncian a posesiones, fortunas, derechos, justicia, honor y fuerza en pos de seguir a Cristo, serán distinguidos del mundo. El mundo se sentirá irritado por ellos y así los discípulos serán perseguidos por causa de la justicia.” (Bonhoeffer 2017, 126-127). En resumen, esto nos va a ocurrir por ser cristianos.

Un punto importante aquí, es que esta bienaventuranza se nos presenta inmediatamente después de que Jesús ha estado hablando acerca de los pacificadores. Por el hecho de buscar la unión de las personas, el bien de las relaciones, seremos perseguidos. Al mismo tiempo vemos que esta bienaventuranza se relaciona con la primera. Ambas terminan diciendo que “el reino de los cielos les pertenece”. El reino de los cielos vincula  a quienes viven de esta manera. Esto es vital para nuestro estudio, ya que al inicio establecimos que todo el sermón del monte está relacionado con quienes son diferentes a los demás y que al mismo tiempo son miembros de otro reino. Estas bienaventuranzas y sus bendiciones son únicamente para quienes forman parte del reino de Dios y por ende a ellos y a nadie más les pertenece el reino de los cielos.

Sé que parezco un tanto enfático en este asunto, pero la verdad es que muchas veces se mal interpreta el contexto de estos pasajes y se usan para animar a cualquier persona que las escucha. Sin embargo, por muy sentimentales que podamos ser, la verdad de Dios no puede ser transada en el mercado de las emociones. Solo un discípulo del Señor es quien recibe estas bienaventuranzas y las puede vivir en carne propia, otra persona no puede hacerlo.

Bonhoeffer, D. (2017). EL COSTO DEL DISCIPULADO. “La dicotomía entre gracia barata y gracia sublime”. Argentina: Peniel.

Cristian y su esposa Patricia han servido en el ministerio a tiempo completo por varios años. Son padres de dos maravillosos hijos y viven actualmente en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra en Bolivia. Aman el ministerio y a la iglesia y sirven con el corazón dispuesto a escuchar la voz de Dios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.