Estudio Bíblico

El poder del perdón

Jesús solía decirle a la gente: «Tus pecados te son perdonados». Qué declaración tan impresionante. El perdón es poderoso. La falta de perdón también puede ser poderosa: cuando nos negamos a perdonar a quienes nos han hecho daño, nos lastimamos irónica y poderosamente. Lewis Smedes dijo una vez: «Perdonar es la única manera de ser justo contigo mismo. ¿Sería justo para ti que la persona que te lastimó una vez te siga lastimando por el resto de tu vida? Cuando te niegas a perdonar, estás dando el persona que te golpeó una vez el privilegio de hacerte daño de nuevo, en tu memoria «.

Keri Wyatt Kent, https://www.smallgroups.com/meeting-builder/bible-study-extras/power-of-forgiveness.html

Para muchos de nosotros, el perdonar a otros es muy difícil. Es más, a lo largo de mi caminar con Dios me he dado cuenta de que hay personas a las que nos cuesta mucho más que a otras llegar a perdonar. ¿Por qué?, Creo que porque hay algunas personas que nos han herido mucho más que otras. Esta mañana solo quiero tomar un momento para definir un par de cosas, y creo que hemos hablado de esto anteriormente.
1) El perdón es una decisión. Perdonar a otros, no pasa necesariamente por un proceso emocional o sentimental. Perdonar a otros es una decisión que tomo de manera consciente y madura para destrabar mi relación con esa persona o para destrabar a esa persona en su relación conmigo. Si tomamos el caso de Jesús, Él se sacrificó para concedernos el perdón. Sin embargo, su decisión no se basó en nuestra decisión. Su sacrificio no se basó en el nuestro. Él eligió perdonar. Entonces podemos concluir que es una decisión personal y no basada en lo que otros hacen. (Romanos 5:10-12)

2) La herida. Una herida es algo que nos causa dolor y que en muchos casos nos deja una cicatriz. Esta cicatriz nos recuerda lo que paso, cuando paso, porque paso y quien fue el o la o los o las responsables de que ocurriera. Esta herida es la que dependiendo de su profundidad toma más tiempo para sanar. Algunas personas se niegan a perdonar a otros debido a que su herida aun les duele. Ese dolor que no ha sido reparado, o tratado, persiste y molesta. Por ende cuando alguien que está herido se topa con la persona que considera la fuente de su dolor se resiste al perdón. Se resiste al cambio, a la liberación, a la sanidad.
Las personas olvidamos o no sabemos que la sanidad no depende principalmente del ofensor, sino que del ofendido. El perdón nos ayuda a nosotros a continuar. Muchas veces las personas que nos han herido ya se han muerto, han continuado con sus vidas y en muchos casos están felices en otras partes del mundo. Mientras no tomemos la decisión de liberarnos de la falta de perdón y empezar a tratar con nuestras heridas, la amargura inundará nuestro corazón y con el tiempo, este dolor nos hará personas que dañan a otros en vez de sanarlas.

3) Solo Dios puede sanar nuestros corazones rotos. Las personas pueden hacer mil cosas para buscar nuestra sanidad, pero las heridas del alma solo pueden sanar cuando Dios las trata. No hay más que hacer. (Jeremías 30:17).

Utiliza estas escrituras como guía de estudio.

  • Hemos sido perdonados ( Colosenses 2:13-15 ).
  • Perdona porque has sido perdonado ( Colosenses 3:13 ).
  • El perdón restaura las relaciones rotas ( Génesis 50:17 ).
  • El perdón es un camino hacia el amor ( Lucas 7:47 ).
  • El perdón precede a la curación ( Lucas 5: 17-26 ).
  • Dios nos dice que perdonemos en lugar de buscar venganza o guardar rencor ( Levítico 19:18 ).

Utiliza este recurso para trabajar en tu proceso, y compártelo con tu grupo pequeño para que juntos puedan trabajar en ello. Recuerda que no estás solo. El dolor acompañado de alguien más, puede ser mucho mas ligero.

Preguntas de discusión:

  1. ¿Por qué crees que es difícil perdonar a quienes te lastimaron?
  2. Lea Lucas 5:17-26, la curación del paralítico. ¿Qué implica este pasaje sobre la relación entre el perdón y la curación?
  3. ¿Cómo podría curar una relación el extender el perdón? ¿Cómo podría curar a la otra persona? ¿Cómo podría curarte?
  4. Responda a la cita de Lewis Smedes de arriba: «Cuando te niegas a perdonar, le estás dando a la persona que te golpeó una vez el privilegio de herirte de nuevo, en tu memoria». ¿Estás de acuerdo o en desacuerdo? ¿Por qué o por qué no?
  5. Comparta un ejemplo de su propia experiencia cuando negarse a perdonar le hizo daño.

Bendiciones!!!

Cristian y su esposa Patricia han servido en el ministerio a tiempo completo por varios años. Son padres de dos maravillosos hijos y viven actualmente en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra en Bolivia. Aman el ministerio y a la iglesia y sirven con el corazón dispuesto a escuchar la voz de Dios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.