Líderes

¿El coaching puede ser usado en la iglesia?

Creo que la pregunta no es si puede ser usado en la iglesia, sino que porque no se le usaría en la iglesia. Cuando pienso en Jesús y en Pablo, lo primero que se me viene a la mente es el coaching. Sabemos que la palabra coaching o Coach proviene principalmente del ámbito deportivo, sin embargo, al mirar la manera en que Jesús entrenó a sus discípulos y al mismo tiempo el como Pablo dedico su tiempo para desarrollar a Timoteo, el coaching parece saltar de las páginas de las escrituras.

¿Qué es lo que hace el coaching?
En pocas palabras, ayuda a las personas a desarrollar su mayor potencial. Destranca a las personas para que puedan desarrollarse y crecer.
Una vez que Jesús ascendió y los discípulos empezaron a desarrollar su ministerio, podemos ver como estos hombres que no tenían educación formal como los religiosos de su tiempo se destacan por haber estado con Jesús. (Hechos 4:13). En otras ocasiones , el Señor los direccionó especialmente a las áreas en que ellos necesitaban crecer. Por ejemplo, cuando los discípulos le pedían a Jesús que despachara a la gente para que fueran a comer. «Denles ustedes mismos de comer —les dijo Jesús.» (Lucas 9:13). Jesús estaba ayudándolos a ver el potencial que tenían. ÉL quería que sus discípulos desarrollaran el potencial que ya tenían. Recordemos que los discípulos eran y somos la luz del mundo. El problema es que no nos reconocemos como tal y para lograr hacerlo, requerimos ser entrenados al igual que los primeros cristianos en el arte del coaching. Jesús fue un entrenador, un coach de los primeros cristianos. Timoteo fue un discípulo del apóstol Pablo, quien entrenó arduamente a este joven para que se convirtiera en la mejor versión de Jesús en el mismo. Al final, lo que buscamos como cristianos es destacar el carácter de Cristo en nosotros. Pero no lo podemos hacer sin alguien que se involucre en nuestro desarrollo espiritual y nos ayude a alcanzar la madurez en el Señor.

En un artículo que leía esta mañana el autor comentaba lo siguiente: «Timoteo era un joven con un gran potencial, pero necesitaba la ayuda del apóstol Pablo para convertir ese potencial en realidad. En las cartas de Primera y Segunda de Timoteo, vemos a Pablo señalando las fortalezas de Timoteo, calmando sus temores, instruyéndolo en el ministerio, desarrollándolo espiritualmente y desafiándolo a nuevas alturas.» (Ser un Pablo). A esto lo llamamos coaching. En las cartas de Timoteo, vemos a Pablo ayudando a este hombre a ver sus fortalezas y a desarrollarlas. Le vemos dándole instrucciones específicas acerca de como hacer las cosas. Desde como tratar con los falsos maestros que estaban en la iglesia, hasta como tratar a los miembros en diferentes etapas de la vida y situaciones que enfrentaban. Coaching es ayudar a otros a crecer y desarrollar lo mejor de si mismos. Y en nuestro ámbito cristianos, a desarrollarse y ser mejores para Jesús. Se que al hablar del término, muchas personas pueden sentirse incómodas, sin embargo, el mismo Pablo instruyo a Timoteo para que buscara personas a las que podría entrenar en el arte del entrenamiento. (2 Timoteo 2: 2). Pablo le dijo que buscara personas con potencial para entrenarlos o desarrollarlos y luego estos mismos podrían o debían entrenar y desarrollar a otros.

El coaching, no es algo malo, al contrario es muy positivo y tiene el potencial de ayudarnos a desarrollar lo mejor de nosotros mismos.

Si no usamos el coaching en la iglesia para entrenar a los nuevos líderes o para ayudar a las parejas a destrabar sus problemas, estamos desperdiciando un gran recurso que Dios mismo nos ha entregado.

Bendiciones!!!

Cristian y su esposa Patricia han servido en el ministerio a tiempo completo por varios años. Son padres de dos maravillosos hijos y viven actualmente en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra en Bolivia. Aman el ministerio y a la iglesia y sirven con el corazón dispuesto a escuchar la voz de Dios.

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