Matrimonios

Tenga cuidado con esto

Siendo el matrimonio la relación más importante, fuerte y espiritual en esta tierra, ¿no deberíamos tomar más cuidado al momento de comprometernos con alguien?
Muchas personas demasiado superficiales comprometen sus corazones y sus vidas a relaciones que no le agregan valor a su relación con Dios. La ansiedad, el temor a quedarse solos, la falta de paciencia, de fe, la presión de su entorno y la falta de confianza en el plan de Dios, provoca que cristianos inmaduros y aún cristianos fieles y firmes en la fe se dejen arrastrar por las emociones y no por sus convicciones, cayendo muchas veces en relaciones que terminan apartándolos de Dios, a quien poco tiempo antes le juraron compromiso eterno.
¿Para qué construir un lazo tan fuerte con alguien que no te da la seguridad espiritual de guiarte, acompañarte, cuidarte como si Dios mismo lo hiciera? Tenga cuidado, y asesórese muy bien antes de tomar una decisión que marcará su vida por completo. Recuerde que el matrimonio, no es un juego, sino un pacto. Primero con Dios, luego con su cónyuge y al mismo tiempo con la iglesia. «Ya que somos el cuerpo de Cristo y lo que pasa a una parte del cuerpo afecta a todo el cuerpo».
Pablo inspirado por Dios en 1 Corintios 7:32-33 nos dice: «Yo preferiría que estuvieran libres de preocupaciones. El soltero se preocupa de las cosas del Señor y de como agradarlo. Pero el casado se preocupa de las cosas de este mundo y de como agradar a su esposa». El matrimonio es un paso muy importante en la vida de todo cristiano, y debe tomarse con absoluta responsabilidad y consciencia. La soltería cristiana al mismo tiempo también lo es, y al igual que el matrimonio en la tierra, debe tomarse con la misma responsabilidad y consciencia, ya que el soltero está comprometido con Dios y con su iglesia. El soltero se ha casado con el Señor y le debe respeto.
Pablo termina el capítulo 7 diciendo: «En mi opinión, ella será más feliz si no se casa, y creo que yo también tengo el Espíritu de Dios». 1 Corintios 7:39-40 Pablo está hablando de la mujer cristiana que queda viuda y que puede volver a casarse con quien quiera pero siempre estando en el Señor.
A veces se nos olvida esta parte «en el Señor», y nos enredamos en relaciones peligrosas que no nos conducen a darle gloria a Dios y a su iglesia.
Tenga cuidado con esto…Nuestro primero compromiso como cristianos es con el Señor y no con el mundo.
Haríamos bien en reflexionar en este asunto.
Si está pensando casarse considere lo siguiente:

  • Ponga en oración su deseo de casarse. Dios le puede guiar en su decisión. Proverbios 16:3
  • Considere si su relación con el otro le edifica o le absorbe. Le produce gozo o se lo quita. Si su relación es de Dios, entonces le traerá alegría aun en medio de las tormentas. Juan 10:10
  • Tenga paciencia y espere en el Señor. Proverbios 27:12
  • Busque consejo en personas maduras. Proverbios 11:14
  • Use el tiempo para madurar en su relación con Dios y ser cada día más como Jesús. El matrimonio debe reflejar el carácter de Cristo en usted. Efesios 5:25-30
  • Cuídese de construir relaciones con alguien que no le edifica en su relación con Dios. 1 Corintios 15:33
  • Dios le bendiga en sus decisiones

Cristian y su esposa Patricia han servido en el ministerio a tiempo completo por varios años. Son padres de dos maravillosos hijos y viven actualmente en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra en Bolivia. Aman el ministerio y a la iglesia y sirven con el corazón dispuesto a escuchar la voz de Dios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.