Sermones

Nadie está por encima de la ley. Mateo 5:17-20. (I Parte)

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Nadie está por encima de la ley, porque todos debemos vivir una vida justa
21 de noviembre de 2021
#650

Esta mañana quiero pedirle que abra su Biblia conmigo en el evangelio de Mateo capítulo 5. Desde hace un tiempo hemos venido estudiando el sermón del monte. La semana pasada concluimos una sección del sermón que debió haber dejado perplejos a los discípulos y a la multitud que seguía a Jesús.

Esta semana vamos a profundizar un poco más en el sermón del monte, pero enfocados en una sección que abre paso a la práctica de la ley de Dios en la vida de los seguidores de Cristo, de los discípulos, de los creyentes. Y que al mismo tiempo nos da a entender porque los religiosos de su tiempo, maestros de la ley, fariseos le odiaban tanto.

No piensen que he venido a anular la ley o los profetas; no he venido a anularlos, sino a darles cumplimiento. 18 Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido. 19 Todo el que infrinja uno solo de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a otros a hacer lo mismo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos; pero el que los practique y enseñe será considerado grande en el reino de los cielos. 20 Porque les digo a ustedes que no van a entrar en el reino de los cielos a menos que su justicia supere a la de los fariseos y de los maestros de la ley.

JESÚS FUE CLARO CON ESTO. NADIE ESTA POR ENCIMA DE LA LEY, NI SIQUIERA EL MISMO. DEBIDO A ESTO, NUESTRA JUSTICIA DEBE SER SUPERIOR A LA DE LOS RELIGIOSOS.

Vamos a separar este sermón en dos o tres partes dependiendo de cuanto nos tome avanzar en el pasaje.

Lo importante es que entendamos lo que se nos está diciendo y aprendamos de qué está hablando Jesús aquí.

Veamos algunas ideas que salen de este pasaje.

JESÚS NO VINO A DEROGAR LA LEY DE DIOS O DEL ANTIGUO TESTAMENTO, SINO QUE VINO A CUMPLIRLA. (17-18). Él deja muy en claro, que su misión, no era abrogar o anular la ley, sino que al contrario de esto. Darle cumplimiento.  Esto es contrario a lo que los discípulos estaban o podían estar pensando. O lo que los religiosos podían pensar.

Ellos podrían estar pensando que Jesús venía a destruir todo lo que se había dicho antes. La predicación de Jesús era tan revolucionaria, que los religiosos pueden haber pensado que efectivamente él venía a destruir la ley. Pero Jesús se encarga de mostrarles todo lo contrario. Les dice, no vine a destruirla, vine a cumplirla.Jesús tomo la ley y la elevó a un estándar mucho más alto que el que tenía para la mayoría de las personas. Esto es así, porque los religiosos se habían encargado de enfocar la ley a lo externo. Ellos se habían enfocado en desarrollar un conjunto de miles de reglas y normas que solamente cargaba la vida de las personas. Pero Jesús vino a enseñar la profundidad de la ley. La aplicación del Antiguo Testamento a la vida de las personas. Y vemos como se aplica esto en los versículos 21 al 48. En todos estos pasajes, Jesús se encarga de corregir la interpretación de la ley. Ustedes han oído que se dijo, les dice Jesús, pero yo les digo…

Jesús impone su autoridad por sobre la de los religiosos de este tiempo y esto, fue una causa para generar controversia con ellos. Jesús les hace notar, que él no vino a contradecir la ley, sino que ellos son los que ya lo han hecho. Son los religiosos en su búsqueda de justicia personal los que habían cambiado la ley de Dios por enseñanzas de hombres. Jesús les hace notar esto en Marcos 7:8 Ustedes han desechado los mandamientos divinos y se aferran a las tradiciones humanas»

Queridos hermanos, al igual que en ese tiempo, hoy en día muchos religiosos hacen lo mismo. Se encargan de enseñar sus propias doctrinas, sus propias ideas y con esto alejan a las personas de Dios. Como cristianos y al igual que el Señor, no podemos dejar de estudiar la Biblia, profundizar en ella y enseñar a las personas la doctrina correcta. La Biblia es el estándar, no nuestros propios pensamientos. No podemos dejar de desenmascarar a los falsos religiosos, a los predicadores que enseñan doctrinas erradas y que engañan a las personas haciéndoles creer que todo está bien, cuando en realidad no es así.

El mundo requiere de la sal y de la luz, porque está perdido y si no hablamos la verdad, seremos cómplices del error en la vida de la gente.

JESÚS HA ESTABLECIDO UNA LEY ÚNICA. INVIOLABLE, QUE SE DEBE CUMPLIR. Y se debe cumplir debido a que fue entregada por Dios. En Éxodo 20:1-2 se nos dice lo siguiente: Dios habló, y dio a conocer todos estos mandamientos: «Yo soy el Señor tu Dios. Yo te saqué de Egipto, del país donde eras esclavo. Dios está diciendo que es su ley, son sus palabras, y estas son inviolables, intransables, no se pueden hacer a un lado porque pensamos diferente o queremos interpretarlas a nuestra manera. Versículo 3 nos dice: “No tengas otros dioses además de mí”. Dios está afirmando que él es el único Dios y por lo tanto hay solo una ley, y es suya, no se adapta a las generaciones, a los pensamientos, a los grupos, a las iglesias. Su palabra es la misma y permanece para siempre.

MacArthur menciona lo siguiente:

La ley de Dios no es algo que usted simplemente ajuste y adapte a cualquier pecado que esté sucediendo en su día. La ley de Dios nunca cambia. Son las normas de Dios; y el primer mandamiento es este: «Yo soy el Señor tu Dios, y no tendrás dioses ajenos delante de mí». Este es un estándar inflexible basado en el hecho de que Él es el soberano absoluto y único Dios. Este no es un ídolo oscuro. Esta no es una deidad remota. Este es el Dios santo, el único Dios del universo. Él ha creado todas las cosas y todas las leyes para gobernarlas, por lo que son obligatorias. Y, por cierto, Dios todavía está vivo, ¿verdad? – y Sus reglas siguen siendo las mismas. Su naturaleza no ha cambiado; Sus leyes permanecen.

Ahora, hablemos de la ley. ¿A qué se refiere Jesús en este pasaje? Jesús la uso de una manera muy amplia. Sin embargo, hay cuatro maneras en que podemos comprender como los judíos veían la ley.

En primer lugar la usaban con referencia a los Diez Mandamientos. En segundo lugar la  usaban en relación con los cinco primeros libros de la Biblia, o Pentateuco, en tercer lugar usaban la frase La Ley y los Profetas con el sentido de toda la Escritura; es decir, para referirse al Antiguo Testamento que eran las escrituras que ellos tenían en ese tiempo. Aunque por lo general, usaban la ley para referirse a la tradición oral de los escribas. Estas eran las enseñanzas que los maestros generalmente compartían con la gente y que fue criticada por Jesús en Mateo 15:9 “sus enseñanzas, no son más que reglas humanas”

El uso más común de la ley era el que se usaba para hablar de los miles de requisitos o reglas que remplazaban a la ley interna de Dios por las leyes externas de los religiosos y que cargaban a los judíos debido a la dificultad de poder llevar a cabo cada regla sin caer en la falta. Jesús criticó esto en los religiosos diciéndoles: Atan cargas pesadas y las ponen sobre la espalda de los demás, pero ellos mismos no están dispuestos a mover ni un dedo para levantarlas. (Mateo 23:4).

LA PALABRA DE DIOS ES ELEVADA POR JESÚS A UN NIVEL MÁS ALTO EN LA VIDA DE LOS CRISTIANOS.

La Palabra de Dios se convierte en la norma de justicia. La Palabra de Dios da las pautas, los principios, los requisitos. ¿Cómo podemos realmente vivir una vida recta? ¿Cómo podemos vivir las Bienaventuranzas? ¿Cómo podemos ser sal y luz? Ciertamente no bajando el estándar, y haciendo lo que nosotros queramos.  No, el estándar permanece donde estaba.

Y aquí es donde Jesús introduce un pensamiento muy importante y poderoso.

LA CLAVE PARA VIVIR UNA VIDA JUSTA, PARA TENER EL CARÁCTER QUE DIOS REQUIERE, PARA SER SAL Y LUZ PARA ESTE MUNDO, ES SUPERAR A LA CLASE DE JUSTICIA QUE LOS FARISEOS VIVÍAN.

20 Porque les digo a ustedes que no van a entrar en el reino de los cielos a menos que su justicia supere a la de los fariseos y de los maestros de la ley. (Mateo 5:20)

La justicia de los fariseos nunca podría alcanzar las exigencias de la justicia de Dios, porque su justicia era externa y se basaba en las tradiciones de lo hombres. En cambio Jesús da a entender que su justicia era interna y estaba basada en la ley eterna de Dios. Esta es la diferencia.

ENTONCES, PARA SER TODO LO QUE JESÚS HA DICHO QUE SOMOS, DEBEMOS SER VERDADERAMENTE JUSTOS. Y la única manera de serlo, es ir mas allá de la hipocresía religiosa, de lo externo, de la apariencia de buenos e ir a la justicia interior que solo viene de recibir el poder y la autoridad de la Palabra de Dios que solamente obra en nosotros cuando volvemos nuestros corazones a Dios y le entregamos nuestra vida completa. Cuando hacemos esto, su Palabra, su ley eterna es la que reina en nosotros y nos transforma por medio de la acción del Espíritu Santo.

ASÍ QUE JESÚS NO VINO A DESTRUIR LA LEY, ÉL LA VINO A CUMPLIR Y A ELEVAR SU ESTÁNDAR PARA NUESTRA VIDA.

Algo más en la línea de este pensamiento. Si somos cristianos,  Dios no ha dejado a un lado sus principios eternos, al contario estos siguen siendo los mimos. De hecho, Jesús puso la ley tan alta, y el Antiguo Testamento tan alto que término por exponer a los fariseos y maestros de la ley como hipócritas. Y ya leímos este versículo 20, pero mírelo nuevamente:

A MENOS QUE LA JUSTICIA DE USTEDES NO SUPERE A LA DE LOS FARISEOS Y MAESTROS DE LA LEY, NO ENTRARAN EN MI REINO.

En el capítulo 6 versículo 1 dice prácticamente lo mismo “Cuídense de no hacer sus obras de justicia delante de la gente para llamar la atención…”, y en verso 6 “Cuando oren, no sean como los hipócritas…para que la gente los vea”, versículo 16, “Cuando ayunen, no pongan cara triste como hacen los hipócritas… para mostrar que están ayunando”… todo esto es externo. Ellos querían que los vieran, querían que los alabaran por sus acciones, pero todas eran externas en búsqueda de reconocimiento para sus corazones orgullosos y Jesús los enfrentó y los desenmascaró delante de la gente.  MacArthur menciona: “En otras palabras, “Cualquiera que sea tu justicia, debe estar por dentro, no por fuera.

Mateo capítulo 15 habla de la hipocresía religiosa y los denuncia por honrar a Dios con la boca pero no con el corazón, poniendo reglas de hombres a la gente y desplazando la ley de Dios. En Mateo 23 Jesús los hace añicos y ataca su reputación entre la gente diciéndoles:

Después de esto, Jesús dijo a la gente y a sus discípulos: «Los maestros de la ley y los fariseos tienen la responsabilidad de interpretar a Moisés.[a] Así que ustedes deben obedecerlos y hacer todo lo que les digan. Pero no hagan lo que hacen ellos, porque no practican lo que predican. Atan cargas pesadas y las ponen sobre la espalda de los demás, pero ellos mismos no están dispuestos a mover ni un dedo para levantarlas. »Todo lo hacen para que la gente los vea: 

Y luego los llama hipócritas repetidamente en versos 13, 15, 23, 25, 27 y 29. Hipócritas.  Realmente Jesús estaba detrás de estos personajes. Los tenía en la mira. Los quería avasallar debido a lo que hacían. Y con todo esto, deja en claro una verdad.

CRISTO ESTÁ A FAVOR DEL ANTIGUO TESTAMENTO, PERO TOTALMENTE EN CONTRA DE LOS RELIGIOSOS Y DE SU ENSEÑANZA TORCIDA.

 Así que cuidado mis hermanos. Cuidado con volvernos religiosos, fariseos, guías ciegos, porque Jesús está en contra de ellos y no queremos tener sobre nosotros la ira de nuestro Dios Santo. Porque “cualquiera que no viva según las normas de Dios, cualquiera que sustituya un sistema hecho por el hombre no es más que un farsante espiritual.” (John MacArthur).

AHORA Y ANTES DE TERMINAR POR AHORA. ¿QUÉ PARTE NOS TOCA EN LA LEY?

Primero, recordemos que Jesús dijo que vino a cumplir con la ley. ¿Con qué ley?. Obviamente no con la ley de los religiosos, esa era una ley externa. Jesús vino a cumplir con la ley interna. La ley dada por Dios. Podemos tomar la ley de Dios y dividirla en tres partes. 1) La ley judicial, es la que Dios entregó al pueblo de Israel, para que este se distinguiera de los demás, y viviera de una manera diferente en medio de las demás culturas. 2) La ley ceremonial tenía que ver con todos los sacrificios y ofrendas que el pueblo de Israel rendía a Dios a causa de sus faltas y compromisos con el Señor. 3) Y  la ley moral, que era y es para todas las personas.

Ahora, déjeme explicar bien esto: La ley moral se basa en los Diez Mandamientos, los grandes principios morales establecidos una vez y para siempre; el resto de la ley moral se basa en eso. La ley judicial fue la ley legislativa dada para el funcionamiento de Israel como nación, muy importante. En otras palabras, Dios le dijo a Israel: “Quiero diferenciarte del resto del mundo. Quiero que seas diferente. Quiero que seas único, para que tengas leyes judiciales. Eso significará que van a vivir juntos de una manera diferente, van a vivir con las naciones que los rodean de una manera diferente”, esta ley única del derecho judicial que rige su comportamiento. En tercer lugar, la ley ceremonial se ocupaba del ritual del templo y el culto a Dios.

¿De cuál de las tres está hablando Jesús?

Bueno, él está hablando de las tres. Él vino a cumplir con la ley. Cumplió con la ley judicial, al no desobedecer ningún mandato de Dios. Hebreos 4:15 nos dice que nunca pecó. Es decir, nunca desobedeció a Dios. Filipenses 2:8 nos dice que fue obediente hasta la muerte… Jesús cumplió la ley judicial. Y esta ley judicial terminó cuando Jesús fue sacrificado. Ahora, ponga atención a esto. Cuando Jesús fue crucificado, no solo la ley judicial terminó, sino que la ley ceremonial también. La ley judicial terminó cuando Israel crucificó a su Mesías. La ley se rompió. Dios paró en seco la ley judicial de Israel y empezó la iglesia. MacArthur menciona que: “Ese fue el final del trato de Dios con esa nación como nación. La ley judicial que le dio a Israel pasó cuando Dios ya no los trató como nación, y Jesús construyó Su iglesia. Alabado sea Dios, algún día Él regresará y redimirá a esa nación nuevamente, y tratará con ellos nuevamente como nación.” Por otro lado, La ley ceremonial  exigía un sacrificio a causa del pecado y Jesús fue el sacrificio. Con él la ley ceremonial se cumplió. A parte de él, antes y después de él, no hay otro. Así que con Jesús, la ley de sacrificios y ofrendas ceremoniales terminó. Hebreos habla mucho de esto, pero si miramos rápidamente Hebreos 10:1-18. Se nos dice que Jesús vino a remplazar los sacrificios anuales por el perdón versículo 9 “”Así quitó lo primero para establecer lo segundo. Y en virtud de esa voluntad somos santificados mediante el sacrificio del cuerpo de Jesucristo, ofrecido una vez y para siempre” y termina diciendo en verso 18, “Y cuando estos han sido perdonados, ya no hace falta otro sacrificio por el pecado.”

Hemos hablado que la ley judicial y ceremonial terminó con el sacrificio de Cristo. ¿Pero qué hay de la ley moral?, esta no se ha terminado. Jesús si cumplió con ella debido a que en todo se mantuvo fiel, pero nos dejó a nosotros la tarea de continuar viviendo en santidad, en pureza, apartados del mal y de la vida mundana para vivir en la práctica la ley moral de Dios. La ley moral está vigente hasta que veamos cara a cara al Señor. Por eso nos dice que debemos superar a los religiosos en nuestra justicia. Esta justicia ya no se refiere a las leyes judiciales o de ceremonias, sino que a la vida justa que Dios quiere para nosotros.

Queridos hermanos, si Jesús cumplió toda la ley, nosotros también podemos hacerlo. Romanos 8:4 nos dice acerca del sacrificio de Jesús por nuestros pecados:

Todo esto lo hizo Dios para que pudiéramos vivir aprobados tal como exige la ley. Ya no vivimos de acuerdo a la naturaleza humana, sino que vivimos de acuerdo al Espíritu. (Romanos 8:4, PDT).

Esta es una gran noticia mis queridos hermanos, todos nosotros podemos cumplir con la ley de Dios. La ley moral, porque es la única que está vigente.

Quiero terminar con una pregunta. ¿Has encontrado al Señor en la Biblia?, porque Él es el único que puede ayudarte y ayudarnos a vivir de la manera justa que le agrada. Entrégale tu vida y comprométete con Él, para que puedas estar en correcta vida delante de su presencia.

Cristian y su esposa Patricia han servido en el ministerio a tiempo completo por varios años. Son padres de dos maravillosos hijos y viven actualmente en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra en Bolivia. Aman el ministerio y a la iglesia y sirven con el corazón dispuesto a escuchar la voz de Dios.

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